Carteles de la Guerra Civil Española: La industria de guerra (85/110)

En febrero de 1937 se celebra en Barcelona la Semana Pro Ejército Regular Popular, y el sindicato de Dibujantes Profesionales, dirigido ahora por Henry y Fontseré, acepta realizar la campaña propagandística. El SDP concibe su trabajo de forma global: Henry diseña el uniforme del nuevo ejército (un traje de color marrón que recuerda bastante a los del Ejército Rojo), y Alumá realiza el cartel básico de la campaña (cartel que, por cierto, le costaría una condena a muerte al terminar la guerra). Además, los miembros del sindicato llenan la plaza de Cataluña con pancartas alusivas a las ventajas del nuevo modelo militar, y elevan un monumento al soldado del Ejército Popular, que el escultor Miguel Paredes realiza in situ. Los dibujantes del sindicato se encargan también de los grandes retratos de líderes republicanos que encabezan la manifestación monstruo que desfila por el paseo de Gracia y la plaza de Cataluña. Los retratos de Macia y Companys son de Francisco Rivera, y los de Azaña, Largo Caballero, Durruti y otros los diseña Perotes. La campaña se completa con panfletos, postales y etiquetas para las solapas.


El cartel que comentamos es obra de Lau i Vicenq. Si lo observamos con atención, veremos en su parte superior derecha un sello con el «soldado tipo» que diseñó Henry: se trata de otro cartel, realizado para la ocasión por un artista del que sólo conocemos las iniciales (L. G. F.) y que se adoptó como emblema distintivo. La temática del de Lau i Vicenq no se aparta del espíritu que presidió la campaña: necesidad de racionalizar el dispositivo militar y la industria, una vez que la guerra ha dejado de ser una lucha revolucionaria y se ha convertido en un conflicto tradicional. La industria de guerra, se nos dice, bien organizada, asestará un golpe decisivo al enemigo. La imagen es explícita: una gran mano roja armada de un martillo golpea en la cabeza a un nacionalista conforma de esvástica, que frunce el gesto a causa del dolor y «ve las estrellas», recurso éste muy utilizado en la tira cómica infantil. El efecto global del cartel es quizá más humorístico de lo que el propio autor pretendía, porque el martillazo, concebido evidentemente como un símbolo, adquiere personalidad propia y hace difícil trasladar la comparación al campo de la realidad política, donde las estrellas humorísticas eran sustituidas por un choque mucho más cruento.


Detalles técnicos del cartel: Autor, Lau i Vicenq. Editor, SDP. Imprenta, desconocida. Medidas, 94 x 66 cm. (Col. CEHC.)


Fuente: “Carteles de la Guerra Civil Española”, Ediciones Urbión, S.A. 1981.


4 visualizaciones
Entradas destacadas
Entradas recientes
Buscar por tags
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square